Odric Oldfield, tomaba una gran bocanada de su pipa mientras se rascaba su oronda panza a la entrada de su posada, "El Jabalí embrujado" en las afueras de Reicherhügel. La vieja mecedora de su tatarabuelo crujía bajo el peso del viejo Od, como lo conocían todos en la región, y parecía que emitía gruñidos de disgusto al igual que hacía el venerable Halfling. Dos guardabosques acababan de llegar a darle malas noticias, muy malas. Una horda de goblins se dirigían hacia allí arrasando cada granja y pequeña aldea que encontraban a su paso. Hacía unos días habían llegado rumores de ataques goblins en los lindes de la frontera con Stirland en las estribaciones del Aver. Esto no era algo inusual pues los goblins bajaban a menudo de las colinas y bosques circundantes a saquear, quemar algunas granjas y luego volver por donde habían venido antes de que se organizara una fuerza de defensa. Pero esta vez eran distinto. Las noticias de granjas quemadas, siguieron llegando y cada vez eran más en el interior de la Asamblea. Los dos guardabosques que el viejo Od había mandado el día anterior habían regresado ya. Esperaba haber tenido noticias suyas en unos días, y sin embargo, habían tardado menos de 24h, en encontrar a la horda goblin y volver, lo que significaba que los pielesverdes estaban muy cerca. Demasiado cerca.
Con el festival de la cosecha en pleno apogeo de Gipfel, la capital de la comarca, casi todo el mundo estaba allí para vender sus cosechas de tabaco y trigo. O para disfrutar con la música y comilonas que se montaban en la feria. La pequeña aldea de Richerhügel era el último escollo que los goblins se encontrarían antes de llegar a Gipfel y poder darse un festín de almacenes llenos, halflings borrachos, y cientos de puestos de comida en plena ebullición.
-¿Mandamos gmmpff gmmpf mensajeros gmmpff gmmpf a Gipfel señor Oldfield? Preguntó uno de los guardabosques mientras se zampaba un pastel de jabalí y manzana (la especialidad de la posada) y una pinta de cerveza.
-Si, mandad a un zagal para que avise de lo que se les viene encima. Pero no hay tiempo de esperar a los refuerzos, tendremos que organizar la defensa aquí mismo. Respondió el viejo Od. Y que uno de vosotros vaya al campamento de la colina a avisar a los grandotes de Brock. Decidles que les daré barra libre y comida durante una semana si vienen a ayudarnos.
- Cof cof cof ¿Una semana de barra libre? esos tragaldabas van a acabar con las reservas de un mes. El otro guardabosques casi se atraganta con la ristra de salchichas que estaba engullendo al oír el ofrecimiento que acababa de hacer Oldfield. Tuvo que beberse una pinta del tirón para bajar el nudo que se la había hecho en el gaznate.
-Más se va a perder si no detenemos a esos malditos engendros verdes. Venga ¿A que esperáis? Los increpo
-¿Sin terminar de comer? Los dos guardabosques se miraron con los ojos totalmente abiertos sorprendidos por tal imposición.
- Si queréis que mañana, pasado mañana, y los días venideros podáis seguir comiendo, y no ser vosotros y vuestras familias los que paséis a ser parte del menú, más os vale no perder más tiempo.
Los dos Halfling se echaron unas ristras de chorizos y un par de tonelillos de cerveza al hombro y salieron en dirección a la colina.
El viejo Od los miró con preocupación mientras avisaba al personal de la posada para que fueran a reunir a todos los halflings adultos de la pequeña aldea donde, y a la milicia de su comarca. El se dirigió al interior dispuesto a hablar con el anciano Reiklandes que se alojaba desde hacía unos días en su negocio. Ese gorro y ese ridículo chaleco rojo, significaba que era o un bufón o un mago, y ya que en los 4 días que llevaba aquí no había dicho nada mínimamente gracioso, tenía que ser la segunda opción.
- Buenas, señor.... ¿Randall me dijo usted que se llamaba? Preguntón el viejo Od.
El anciano estaba sentado junto a la chimenea bebiendo una copa de vino averlandés y fumando de una larga pipa.
- Así es, ese es mi nombre. O al menos es uno por el que se me conoce por estos lares. Aunque tengo muchos. Y la respuesta es, Si
Oldfield se quedó un poco dubitativo ante la contestación de mago, pero antes de que pudiera pronunciar alguna palabra el anciano siguió hablando.
- Vienes a pedirme ayuda para detener a los goblins que se acercan, y mi respuesta es si. Por eso estoy aquí. Mis visiones me mostraron esto hace varias lunas. Pero no podía avisaros, pues no siempre estas se cumplen. No obstante, me tomé la libertad hace unos días de mandar llamar a un viejo amigo que andaba por la zona y debe de estar al caer.
Apenas terminó de pronunciar esas palabras, la puerta de la posada se abrió de golpe, y un montón de halflings cubiertos de gorros de pieles y polvo del camino aparecieron en el salón montado un gran alboroto y amontonándose en la barra demandando pintas de cerveza, carne, pasteles y todo tipo de comida y bebida.
Los empleados del viejo Od se quedaron sin saber que hacer hasta que el mago dijo:
-Tranquilos, son mis invitados y yo correré con los gastos.
Oldfield les hizo un gesto y empezaron a servir a los gritones y alborotadores halflings
- Randall!! viejo amigo...¿Entonces qué, hay o no hay pelea? gritó uno de los bravucones más alto y grande que los demás, mientras arrancaba una pata de cochinillo.
- Hay pelea, querido Lumpin, hay pelea. Contestó el mago. Señor Oldfield, os presento a Lumpin Croop y a sus afamados Gallos de pelea.
El viejo Od, reconoció el nombre de los mercenarios. Todo el mundo en la asamblea conocía ese nombre. Aunque ahora que los veía, parecían más una panda de malhechores que una famosa unidad de mercenarios, héroes de mil batallas ( o al menos eso contaban de ellos los juglares halflings) si tan solo una parte de esas historias era verdad, era desde luego una gran ayuda con la que no contaba hacía unos minutos.
-Si me disculpan, he de ir a avisar al señor Baconneck, que es el jefe de las fuerzas de milicia locales. ¡Servid a nuestros invitados todo lo que pidan! Ordenó Odric a sus empleados.
Al salir de la posada y dirigirse a los cobertizos donde el jefe Baconneck tenía a su querido pollo mágico (el cual todos sabían que era una cockatrice) y en que solía pasar la mayor parte del día, vio como de las colinas al este de la aldea bajaba un gran grupo de ogros en dirección a su taberna. Pensó en todo lo que se iban a zampar entre estos enormes brutos y los no menos tragones halflings que había dejado dentro arrasando con las reservas de las posada. Pero no pudo evitar que una pequeña sonrisa se atisbara en la comisura de sus labios.
- Puede que después de todo, tengamos alguna posibilidad.
Con este pequeño relato introductorio, os voy presentando el próximo informe de batalla que voy a subir al blog. Mi hermano y yo nos jugaremos unas cuantas partidas entre el ejército halfling y uno de goblins comunes que os enseñaré en unos días.
En este enfrentamiento, el objetivo de los goblins será saquear los almacenes y salir por el borde contrario de la mesa, y el de los halflings, evitar que esto ocurra.
El ejército goblin como ya digo, será exclusivamente de goblins comunes (pues los silvanos y los nocturnos tienen sus propios ejércitos) y además de jinetes de lobo, carros, y unidades de goblins a pie, dispondrán de snotlings, vagonetas, algunos trolls o gigante, y puede que algún monstruo tipo Serpiente alada. Todos ellos dirigidos por un rey goblin que tras encontrar una corona mágica se cree el mismísimo Gorko.
Perdonaaaa ¿Como has dicho? ¿Rey goblin? Lo siento pero solo hay un verdadero y único Rey de los Goblins, y es este. (Ed.)
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| Este es el único y verdadero Rey de los Goblins. Y todo aquel que discrepe, ya está saliendo escopetado del blog, antes de que le curta el lomo a varazos. |
Perdón, perdón. Mil perdones, tiene usted razón. Salve Jareth, rey de los goblins.
Bueno, pues dirigido por un señor de la guerra goblin ( ¿vale así?) Lo que no se aún, es si montado en carro de lobos, o en una araña gigante. El motivo es que tengo dos miniaturas para usar como general de este ejército. Una es la mini de Grom el Panzudo. Miniaturón donde los haya, y posiblemente el que la gente más esté acostumbrada a ver como señor la guerra goblin. La otra es el jefe goblin montado en araña de marauder. O sea, esta:
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| El caballerete de la izquierda. |
El chamán en araña, puede ser usado como silvano, pero el otro personaje, con casco y armadura pues como que no. Así que solo queda meterlo como goblin común. Mi intención es llevarlo al mando de dos trolls que hagan de su escolta personal. Y el caso es que como los trolls de rio, van con el ejército de goblins silvanos, y los de piedra van con el de goblins nocturnos, había pensado en usar trolls genéricos. El problema es que en 4ª y 5ª no había minis de trolls genéricos. Así que habría que o bien conversioarlos (usando cuerpos de trolls de piedra, con cabezas de trolls de rio, por ejemplo) o bien usar minis de trolls de 3ª como por ejemplo estas de Marauder:
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| Creo que estos trolls tienen una cara de tarugos perfectas para acompañar a los goblins. |
Peeeero, si abrimos la gama a minis de 3ª, también me aparecería otra mini a usar como general Goblin, que personalmente es de mis favoritas para este puesto. No se como verá mi hermano, el mezclar minis de ediciones en estos ejércitos. Aunque si somos estrictos, los ogros que llevo con los halflings, también son de 3ª edición. Bueno, a lo que voy, el general goblin en cuestión sería este (Y que el venerable Jareth me perdone por el nombre que este pielverde tiene la osadía de usar)
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| Esta miniatura, perteneciente a la serie Machineries of Destruction, me parece una pasada. Y es la representación de como veo yo justo a los goblins. |
¿Cuál erigiríais vosotros? Y más importante aún ¿Con que facción de pequeñajos vais a ir en la batalla?
Que Rhya bendiga vuestras cosechas, o Gorko y Morko os permitan saquearlas.
Os leo en los comentarios.





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